Trabajé más de dos años en negro, y cuando me despidieron, sentí que no tenía posibilidades de reclamar nada. Fue un momento muy difícil hasta que conocí a Gabriel, quien no solo me escuchó, sino que también me guió con su experiencia para llevar el caso a la justicia.
Gracias a su esfuerzo y compromiso, logramos que me pagaran la indemnización que me correspondía, algo que jamás pensé que fuera posible. Su apoyo marcó una gran diferencia en mi vida, y siempre estaré agradecida por su dedicación y profesionalismo.