Sufrir un accidente de tránsito es un evento que puede tener consecuencias devastadoras, y lo peor, muchas de las secuelas son invisibles. En esta sección te explico cómo dar los primeros pasos para protegerte y reclamar tus derechos.
Alguna vez habrás escuchado la frase “un accidente de tránsito puede cambiar tu vida en un instante”, pero ¿te preguntaste por qué?
Además de las lesiones físicas, muchas veces también se ven afectadas tu estabilidad emocional y económica. Estos eventos traumáticos nos enfrentan al miedo, al dolor, a la incertidumbre, e incluso a pérdidas económicas que van más allá de lo material.
El seguro puede cubrir los costos de reparación de un automóvil o moto, pero ¿quién compensa el tiempo perdido en consultas médicas o trámites? ¿Y el tiempo de recuperación, cuando no podés trabajar ni hacer las actividades que solías disfrutar?
¿Y qué pasa cuando el accidente te genera ataques de pánico o ansiedad? Esas noches de angustia, los momentos que perdiste con tu familia o amigos porque estás luchando con el trauma, también son daños que merecen ser considerados.
Hay accidentes leves que, aunque parezcan menores, pueden dejar perjuicios en tu salud, a veces más psíquicos que físicos. Y también están los moderados y graves, donde las secuelas son irreversibles: pérdida de seres queridos, amputaciones o daños que cambian tu vida por completo. Estos momentos de miedo y desesperanza son devastadores.
Pero quiero que sepas que no estás sol@. Existen herramientas legales para que puedas reclamar una indemnización que compense los daños sufridos. Estoy acá para ayudarte a enfrentar este proceso y asegurarme de que no tengas que hacerlo sol@.
En más de 20 años he acompañado a muchas personas que atravesaron situaciones similares. Entiendo lo complejo que puede parecer reclamar tus derechos, pero mi compromiso es que este camino sea lo más claro y accesible posible para vos.
¿Cómo funciona?
- Primero, hablamos: Pactamos una entrevista virtual donde podés contarme lo que pasó. Este es tu momento para hablar sin presiones y con total confianza. Estoy acá para escucharte y guiarte en el proceso.
- Definimos el plan de acción: Analizo tu caso y te explico las estrategias que podés seguir para reclamar una compensación. También te cuento qué datos necesitamos (como informes médicos, presupuestos de reparación o testimonios) para respaldar tu reclamo.
- Iniciamos el reclamo: Este proceso puede incluir:
- Denuncia ante la aseguradora: Nos aseguramos de que el siniestro sea correctamente informado para activar las coberturas correspondientes.
- Evaluación de daños: Reunimos toda la documentación necesaria para respaldar tu situación ante las aseguradoras o terceros.
- Reclamo administrativo (Mediación obligatoria): Si la aseguradora o los responsables no cumplen con sus obligaciones, avanzamos con una mediación para intentar conciliar un monto justo sin que llegues a juicio.
- Reclamo judicial: Si no hay acuerdo conciliatorio, avanzamos con una demanda en la justicia para reclamar ante un juez la indemnización que te corresponde.
En el margen de esta página podés leer historias de personas que enfrentaron accidentes de tránsito y transitaron este proceso. Sus testimonios muestran que, aunque este camino pueda parecer difícil, es posible salir adelante y obtener lo que corresponde.
No dejes que la incertidumbre o la bronca te paralicen. Lo más importante es que des este primer paso. Sé que puede ser difícil, pero estoy aquí para ayudarte a darlo. Hablemos y resolvamos esto juntos. Tu bienestar es mi prioridad, y voy a estar vos en cada etapa de este proceso.
Abajo vas a encontrar videos de meditación para ayudarte si estás transitando un ataque de ansiedad. Recordá que enfrentar tus miedos, hablar de lo que te preocupa y asesorarte son los primeros pasos para superar este momento. Nunca está todo dicho ni todo perdido. La vida siempre puede dar giros que lo cambien todo.